{"id":807,"date":"2010-07-01T12:35:06","date_gmt":"2010-07-01T16:35:06","guid":{"rendered":"http:\/\/ceppas.cl\/?p=249"},"modified":"2010-07-01T12:35:06","modified_gmt":"2010-07-01T16:35:06","slug":"el-sexo-en-el-renacimiento","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/ceppas.cl\/centroclinico\/el-sexo-en-el-renacimiento\/","title":{"rendered":"El sexo en el Renacimiento"},"content":{"rendered":"<p>\t\t\t\tEn los Tiempos Modernos, desde el Renacimiento hasta la Revoluci\u00f3n Francesa de 1789, se inicia el lento tr\u00e1nsito hacia el Romanticismo. Despu\u00e9s de la desintegraci\u00f3n del mundo medieval surgieron nuevas ideas que transformaron profundamente a la civilizaci\u00f3n occidental tanto en lo material como en lo cultural y moral, afectando decisivamente las costumbres sexuales. En esta etapa nace una nueva concepci\u00f3n del mundo respecto al ser humano y a la naturaleza, caracterizada por ser secular, individualista, utilitaria, cient\u00edfica y mundana. Uno de los acontecimientos m\u00e1s trascendentales fue el\u00a0<strong>poderoso desarrollo de las ciencias,<\/strong>\u00a0toda vez que origin\u00f3 una verdadera revoluci\u00f3n en la actitud del individuo ante la historia y la naturaleza (incluyendo la sexualidad).<\/p>\n<p>El renacimiento surge al t\u00e9rmino del tumultuoso s.XIV y finaliza en el s.XVI. La transici\u00f3n al mundo moderno fue larga, compleja y sangrienta. La gran s\u00edntesis feudal se descalabra, decayendo la mayor\u00eda de las instituciones y siendo\u00a0<strong>ridiculizados los ideales escol\u00e1sticos<\/strong>. Punto de quiebre fundamental fue la crisis de autoridad de la Iglesia, tanto en el orden intelectual como en el pol\u00edtico. La Reforma impugna el poder de Roma y cuestiona sus dogmas, culminando en profundos procesos que conducen a la\u00a0<strong>disoluci\u00f3n de la unidad\u00a0<em>verdad revelada- conocimiento<\/em><\/strong>, lo que posibilita el desarrollo de la tolerancia y el pluralismo como principios de convivencia social.<\/p>\n<p>El pensamiento renacentista representa la transici\u00f3n entre una interpretaci\u00f3n teol\u00f3gica de la realidad y una interpretaci\u00f3n cient\u00edfica propia de los tiempos modernos. La llamada \u201c<strong>revoluci\u00f3n cient\u00edfica<\/strong>\u201d de los siglos XV y XVI aumenta la sensibilidad ante los grandes cambios dentro de la vida social, valor\u00e1ndose y aceler\u00e1ndose las grandes transformaciones. Se van creando espacios para los valores de la Antig\u00fcedad y para otros totalmente nuevos. Se desaf\u00edan las actitudes mon\u00e1sticas y agustinianas de introspecci\u00f3n as\u00ed como el apartamiento de los asuntos del mundo; se defiende la libertad de pensamiento y hay oposici\u00f3n a las leyes restrictivas. Esta \u00e9poca justamente se caracteriza por la independencia intelectual de fil\u00f3sofos, escritores, pintores y escultores; quienes se apartaron del yugo moral impuesto por las doctrinas asc\u00e9ticas. Mientras el pensamiento medieval era dogm\u00e1tico y teol\u00f3gico, el moderno es\u00a0<strong>esc\u00e9ptico, cr\u00edtico y secular<\/strong>. Todo lo anterior culmina en una relativa liberaci\u00f3n de la sexualidad respecto de la religi\u00f3n.<\/p>\n<p>Durante el Renacimiento\u00a0<strong>se van flexibilizando las normas sexuales<\/strong>\u00a0gracias a la confluencia de una serie de acontecimientos. El clasicismo resucita antiguas costumbres; el humanismo recalca la importancia de estudiar al ser humano y a la sociedad; se adopta un enfoque cient\u00edfico en el an\u00e1lisis de cualquier fen\u00f3meno, inclusive la sexualidad; las artes incorporan la anatom\u00eda y la mujer gana algo de protagonismo como \u00edcono sexual; la imprenta lleva a un auge de la literatura, la que se transforma en veh\u00edculo de propagaci\u00f3n de la sexualidad a gran escala; las novelas exaltan el amor, el sexo y la figura femenina; y finalmente, la\u00a0<strong>reforma protestante<\/strong>\u00a0desencadena una verdadera revoluci\u00f3n al afirmar que la funci\u00f3n del sexo dentro del matrimonio no era s\u00f3lo el procrear, sino que tambi\u00e9n deb\u00eda servir \u00abpara aligerar y aliviar las preocupaciones y tristezas de los asuntos dom\u00e9sticos o para mostrar cari\u00f1o\u201d. Caso emblem\u00e1tico fue el casamiento \u201cpor amor\u201d entre Enrique VIII y Ana Bolena en 1530, posible gracias a que la doctrina Protestante aprob\u00f3 el divorcio del rey.<\/p>\n<p>Sin embargo, debido a la\u00a0<strong>uni\u00f3n Iglesia-Estado<\/strong>, la mayor\u00eda de la poblaci\u00f3n permanec\u00eda bajo una marcada represi\u00f3n sexual, reflejada en las restricciones a una serie de pr\u00e1cticas, posturas y tiempos respecto del sexo dentro del matrimonio, todo con el fin de evitar caer en el vicio o pecado de la lujuria. A partir del concilio de Trento en el s.XVI se establece la obligaci\u00f3n legal del casamiento p\u00fablico ante un sacerdote y la Iglesia continuaba exaltando la continencia, circunscrib\u00eda el sexo a la procreaci\u00f3n, consideraba que el placer sexual era pecaminoso y dictaminaba la frecuencia sexual al presionar por las numerosas semanas de abstinencia asociadas a las celebraciones religiosas y a la menstruaci\u00f3n; adem\u00e1s, prohib\u00eda la pr\u00e1ctica de caricias y el sexo oral, s\u00f3lo aprobaba la posici\u00f3n del misionero y se opon\u00eda a cualquier intento de impedir la concepci\u00f3n.<\/p>\n<p>Empero, la sexualidad se sol\u00eda ejercer en medio de un discurso socio-religioso de\u00a0<strong>doble moral:<\/strong>\u00a0por una parte la gente pretend\u00eda vivir apegada a la religi\u00f3n y por otra se practicaba la lujuria; en ese contexto, lo aceptado socialmente era lo l\u00edcito. Por ejemplo, los m\u00e9todos anticonceptivos y el aborto reflejaban una gran contradicci\u00f3n; por un lado, eran acciones censurables; aunque por otro lado, en los manuales m\u00e9dicos abundaban las explicaciones de t\u00e9cnicas para prevenir los embarazos o para favorecer la p\u00e9rdida del feto; y, era habitual que la gente recurriese al coitus interruptus como m\u00e9todo anticonceptivo. Buscando prevenir el contagio de enfermedades de transmisi\u00f3n sexual frecuentes en esa \u00e9poca, se extendi\u00f3 el uso de preservativos fabricados con piel de cordero o lino. Especialmente la s\u00edfilis y gonorrea fueron consideradas como un castigo divino a los excesos sexuales y, como la s\u00edfilis fue importada de Am\u00e9rica, en la colonizaci\u00f3n del Nuevo Mundo se norm\u00f3 una adherencia estricta al sexo matrimonial, el que deja de ser considerado el resultado de la naturaleza malvada del hombre, sino que pasa a ser un mandamiento celestial.<\/p>\n<p>La infidelidad y la convivencia sexual entre grupos religiosos tambi\u00e9n revelaban incongruencias. El llamado\u00a0<strong>Fuero de Tudela<\/strong>\u00a0exig\u00eda el pago de una multa cuando un hombre cristiano, casado, tuviera relaciones con una mujer que no fuera su leg\u00edtima esposa; no obstante, el adulterio de un jud\u00edo con una gentil, irremisiblemente se castigaba con la hoguera y los tribunales regios no reprim\u00edan la prostituci\u00f3n (considerada como un \u201cmal necesario), siempre y cuando no se ejerciera con jud\u00edos.<\/p>\n<p>Por \u00faltimo,\u00a0<strong>la mujer contin\u00faa recibiendo un trato discriminatorio<\/strong>\u00a0durante el Renacimiento. Por ejemplo, en los cr\u00edmenes sexuales lo m\u00e1s com\u00fan era que procesaran y castigaran a la mujer y no al hombre; si una dama casada sosten\u00eda relaciones con un var\u00f3n que no fuera su consorte, se le acusaba de ad\u00faltera; mas, si el que comet\u00eda el desliz era el hombre, \u00e9l recib\u00eda s\u00f3lo la denominaci\u00f3n de \u2018amancebado\u2019 o \u2018amigado\u2019. Especialmente en Espa\u00f1a reinaba una moral de dos caras, la que obliga a la mujer a permanecer fiel mientras el marido adquir\u00eda relevancia social si manten\u00eda a mancebas o queridas; y, como se valoraba que la mujer llegase virgen al matrimonio, la virginidad se convierte en algo tan importante que los hombres incluso exig\u00edan que se la asegurase por escrito.\t\t<\/p>\n ","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En los Tiempos Modernos, desde el Renacimiento hasta la Revoluci\u00f3n Francesa de 1789, se inicia el lento tr\u00e1nsito hacia el Romanticismo. Despu\u00e9s de la desintegraci\u00f3n del mundo medieval surgieron nuevas ideas que transformaron profundamente a la civilizaci\u00f3n occidental tanto en lo material como en lo cultural y moral, afectando decisivamente las costumbres sexuales. 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