{"id":262,"date":"2010-05-12T10:12:26","date_gmt":"2010-05-12T14:12:26","guid":{"rendered":"http:\/\/ceppas.cl\/?p=262"},"modified":"2010-05-12T10:12:26","modified_gmt":"2010-05-12T14:12:26","slug":"el-sexo-en-las-civilizaciones-de-la-antiguedad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/ceppas.cl\/centroclinico\/el-sexo-en-las-civilizaciones-de-la-antiguedad\/","title":{"rendered":"El sexo en las Civilizaciones de la Antig\u00fcedad"},"content":{"rendered":"<p>\t\t\t\tEn la Prehistoria, al instalarse el sedentarismo y la propiedad de la tierra, el matrimonio llega a ser una de las maneras m\u00e1s socorridas para aumentar el patrimonio. Es as\u00ed como el ser humano pasa de la elecci\u00f3n de pareja por motivos exclusivamente de atracci\u00f3n er\u00f3tica, a incorporar por primera vez un elemento reflexivo: el c\u00e1lculo de conveniencias. Este \u201camor convenido\u201d predomina en la antig\u00fcedad greco-romana y durante toda la Edad Media. La unidad central es la familia patriarcal, cuyo jefe tiene el deber de establecer alianzas de parentesco que mantengan y acrecienten el patrimonio familiar. La pasi\u00f3n er\u00f3tica deviene en un estado emocional peligroso para elegir y sostener a la pareja, lo cual era avalado por la doctrina cat\u00f3lica. \u00abNada m\u00e1s infame que amar a la esposa como a una amante\u00bb, dec\u00eda San Ger\u00f3nimo.<\/p>\n<p>En la\u00a0<strong>cultura mesopot\u00e1mica<\/strong>, cuna de la civilizaci\u00f3n occidental, aparecen las primeras reglamentaciones de la sexualidad en el C\u00f3digo de Hammurabi y se rend\u00eda culto a Astart\u00e9, diosa protectora de la sexualidad, a quien las mujeres j\u00f3venes le ofrec\u00edan su virginidad entreg\u00e1ndose a un forastero en el templo. En\u00a0<strong>Babilonia<\/strong>, se castigaba cruelmente el adulterio de la mujer, a la que se arrojaba al r\u00edo junto con su amante, o bien se le cortaba a ella la nariz y \u00e9l era castrado.<\/p>\n<p>Dentro de la\u00a0<strong>cultura egipcia<\/strong>\u00a0cabe destacar los siguientes aspectos: se practicaba la poligamia (la que se prohibi\u00f3 reci\u00e9n en la Roma de antes de Cristo); el incesto estaba permitido e incluso el heredero al trono deb\u00eda casarse con su hermana para ser considerado un rey leg\u00edtimo, as\u00ed proteg\u00edan su patrimonio y lograban mayor poder pol\u00edtico; la circuncisi\u00f3n ten\u00eda un car\u00e1cter ritual en la ceremonia de iniciaci\u00f3n de la adolescencia y se ejerc\u00eda una prostituci\u00f3n sagrada, asociada a la religi\u00f3n. En general, el sexo se aceptaba como una realidad m\u00e1s de la vida cotidiana.<\/p>\n<p>Con el advenimiento de la\u00a0<strong>civilizaci\u00f3n greco-latina y judeo-cristiana<\/strong>\u00a0se terminan de consolidar, perdurando posteriormente durante siglos, dos tendencias fundamentales muy vinculadas entre s\u00ed, reflejando la interinfluencia entre cultura, religi\u00f3n y sexualidad. La primera se refiere a la exaltaci\u00f3n del potencial sexual masculino como reflejo de la dominaci\u00f3n general del hombre y de la represi\u00f3n de la sexualidad femenina. A\u00fan hoy los Jud\u00edos Ortodoxos agradecen a su dios no haber nacido mujeres y en el Muro de los Lamentos se tiende a segregar a las mujeres de los hombres. La segunda tendencia apunta al dominio de la religi\u00f3n sobre el comportamiento sexual, reduci\u00e9ndolo casi exclusivamente al proceso de reproducci\u00f3n.<\/p>\n<p>En las\u00a0<strong>culturas griega y romana<\/strong>\u00a0se exaltaba la\u00a0<strong>potencia sexual masculina<\/strong>\u00a0a trav\u00e9s de las im\u00e1genes divinas de Zeus y, especialmente, de Apolo. En la mitolog\u00eda se relatan las aventuras er\u00f3ticas del padre de los dioses y de su hijo predilecto. Se prefer\u00eda y se veneraba m\u00e1s a Apolo como un dios pleno de belleza f\u00edsica y espiritual, as\u00ed como de fortaleza y valor. De \u00e9l proviene el concepto de belleza apol\u00ednea, que hasta la actualidad se considera el prototipo del hombre viril y sensual. Entre los mortales, el criterio de tres coitos seguidos marcaba haber dejado la infancia y alcanzado la juventud. Dentro de la misma l\u00ednea, en el manual Tao\u00edsta del s. II, se afirmaba que despu\u00e9s de 1,200 relaciones sexuales el emperador se volv\u00eda inmortal.<\/p>\n<p>La\u00a0<strong>religi\u00f3n Canaanita pre-judaica<\/strong>, en la que hab\u00eda prevalecido la veneraci\u00f3n de dioses de ambos sexos, incluyendo a diosas de la fertilidad y a sacerdotisas, sufri\u00f3 una profunda modificaci\u00f3n con la llegada de las religiones monote\u00edstas, las que cre\u00edan en un dios masculino, tal como el dios jud\u00edo Jahv\u00e9. Seg\u00fan la mitolog\u00eda, Eva fue una diosa de la fertilidad muy reverenciada, quien luego devino en maldita al asoci\u00e1rsela al pecado original, acus\u00e1ndosela de causar la muerte y el mal, siendo supuestamente castigada por Dios conden\u00e1ndola a parir con dolor.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n en Turqu\u00eda, Egipto, \u00c1frica, Roma, las Islas del Pac\u00edfico o las llanuras de Norteam\u00e9rica, los dioses dejaron de ser masculinos, femeninos o bisexuales, dando paso al \u00fanico dios de las religiones nacidas en el Cercano Oriente: el Juda\u00edsmo, el Islamismo o el Cristianismo (una excepci\u00f3n fueron los\u00a0<strong>Cristianos Gn\u00f3sticos<\/strong>, cuyo dios es tanto hombre como mujer). La dominaci\u00f3n masculina puede tambi\u00e9n rastrearse a la invasi\u00f3n de los rusos en Asia y Europa, y desde la India a Irlanda. Los grupos de poder pol\u00edtico y religioso quedaron limitados a los hombres.<\/p>\n<p>Los principios b\u00e1sicos de la\u00a0<strong>religi\u00f3n jud\u00eda<\/strong>\u00a0han afectado a la sexualidad occidental hasta nuestros d\u00edas. La cultura hebraica fue una de las primeras en reprimir la sexualidad, particularmente la de las mujeres, las que eran considerabas simples objetos sexuales. Sin embargo, en el\u00a0<em>Cantar de los Cantares<\/em>\u00a0la sexualidad era representada como un impulso creativo y placentero, que no era considerado malo en s\u00ed mismo ni se restring\u00eda \u00fanicamente a fines de procreaci\u00f3n.<\/p>\n<p>En el\u00a0<strong>Antiguo Testamento<\/strong>, donde<strong>\u00a0<\/strong>se incluyen los Diez Mandamientos de Mois\u00e9s, difundidos hacia el 1300 a.C., se encuentran las normas que deber\u00edan regular la conducta sexual de la \u00e9poca. En general, se califica como impuros el adulterio, la fornicaci\u00f3n, la prostituci\u00f3n, la sodom\u00eda y la homosexualidad. Es as\u00ed como encontramos el \u201cno fornicar\u00e1s\u201d (aunque se sabe que, siglos despu\u00e9s, el Rey Salom\u00f3n tuvo 700 parejas estables adem\u00e1s de innumerables amantes); en \u00c9xodo (XX, 14) se proh\u00edbe el adulterio, reforz\u00e1ndose en Lev\u00edtico (XVII, 20): \u00abno pecar\u00e1s con la mujer de tu pr\u00f3jimo ni te contaminar\u00e1s con tal uni\u00f3n\u00bb. Se proscribe tambi\u00e9n la homosexualidad en Lev\u00edtico (XVIII, 22): \u00abno cometer\u00e1s pecado de sodom\u00eda porque es una abominaci\u00f3n\u00bb; aparece el tab\u00fa de la desnudez en Lev\u00edtico (XVIII, 7) y la prohibici\u00f3n del incesto en Lev\u00edtico (XVIII, 6): \u00abnadie se juntar\u00e1 carnalmente con su consanguinidad, ni tendr\u00e1 que ver con ella\u00bb. Tambi\u00e9n en Corintios (I, 1-5) se hace evidente la prohibici\u00f3n del incesto.<\/p>\n<p>En Israel, la\u00a0<strong>finalidad del matrimonio<\/strong>\u00a0era la procreaci\u00f3n y el mantenimiento del poder del clan; la monogamia es estricta y el matrimonio indisoluble, al tiempo que se proh\u00edbe tajantemente toda relaci\u00f3n extramarital. El sexo, enmarcado en el matrimonio, era considerado tanto una obligaci\u00f3n como una alegr\u00eda. La uni\u00f3n legal ten\u00eda como finalidad la descendencia, con miras a la conservaci\u00f3n del patrimonio que era traspasado de una generaci\u00f3n a la otra mediante la pr\u00e1ctica del mayorazgo.<\/p>\n<p>En la cultura greco-romana as\u00ed como en la\u00a0<strong>helen\u00edstica (<\/strong>donde se fusionan los elementos orientales con los griegos), se exalta al ser humano como la criatura m\u00e1s importante del universo, glorific\u00e1ndose el alma y el cuerpo; y, el acto sexual lleg\u00f3 a ser una suerte de manifestaci\u00f3n religiosa. Por ejemplo, una extendida costumbre religiosa la constitu\u00eda la<strong>prostituci\u00f3n sagrada,<\/strong>\u00a0mediante la cual se pretend\u00eda atraer los favores de las diosas protectoras de su pueblo. En Grecia se adoraba a Afrodita, en cuyo honor se realizaban ritos de amor y fecundidad. La mujer deb\u00eda ofrecer su virginidad y fertilidad a la diosa Venus u a otras diosas, a trav\u00e9s de la uni\u00f3n con un sacerdote o un extranjero. En este \u00faltimo caso, el forastero deb\u00eda pagar, a su vez, con una ofrenda en especie o en met\u00e1lico para costear los cuidados del templo de la diosa. (En la antigua India, los templos tambi\u00e9n obten\u00edan ganancias generadas por las sacerdotisas al tener sexo). Esa costumbre ritual degener\u00f3 en la simple venta del cuerpo femenino. Etimol\u00f3gicamente, fornicaci\u00f3n deriva de forno (arcos de los puentes), donde ejerc\u00edan las trabajadoras sexuales romanas. En Atenas, las mujeres no pod\u00edan andar solas, privilegio exclusivo de las hetairas (prostituta fina), en tanto que las pornoi eran las prostitutas de m\u00e1s bajo nivel (vocablo del que deriva la palabra pornograf\u00eda).<\/p>\n<p>La prostituci\u00f3n sagrada y otras manifestaciones, que supuestamente ten\u00edan como finalidad la uni\u00f3n del sexo con lo sagrado, simbolizaban el v\u00ednculo del hombre con la naturaleza y con los dioses. Pero, adem\u00e1s, supon\u00edan una forma de mantener o incrementar los bienes familiares, lo cual se refleja en los antiguos casamientos de Babilonia, Grecia y Roma, donde exist\u00eda como norma el intercambio de regalos o entregar a la hija con una\u00a0<strong>dote,<\/strong>\u00a0para contribuir as\u00ed a su seguridad durante el matrimonio. La mujer comenz\u00f3 a ser una mercanc\u00eda de intercambio, al tiempo que se instituy\u00f3 la familia como algo sagrado y el matrimonio se convirti\u00f3 en un ritual.<\/p>\n<p>Con la instauraci\u00f3n del\u00a0<strong>patriarcado,<\/strong>\u00a0imper\u00f3 la dominaci\u00f3n sobre la mujer bajo el pretexto de la protecci\u00f3n de la familia. Durante toda su vida, la mujer se hallaba sometida a la autoridad omn\u00edmoda del pariente masculino m\u00e1s cercano y, en general, ella era un ciudadano de segunda categor\u00eda cuya funci\u00f3n principal era ser \u00abgyne\u00bb, es decir, \u00abportadora de hijos\u00bb. La funci\u00f3n de la mujer era procrear, perpetuar, y servir a los hijos, teniendo el dudoso \u00abprivilegio\u00bb de compartir los favores del esposo con otras esposas secundarias (pero, si ella era la infiel, sol\u00eda ser apedreada). Las tareas femeninas en Atenas consist\u00edan exclusivamente en perpetuar la raza y ocuparse de los hijos, mientras los hombres recurr\u00edan a las hetairas para saciar sus impulsos sexuales e intercambiar ideas sobre cultura y arte, pues se trataba de cortesanas que no s\u00f3lo vend\u00edan su cuerpo, sino tambi\u00e9n su encanto, conocimientos y amistad. Similarmente, la estructura familiar romana se caracterizaba por la clara distinci\u00f3n de los roles asignados, donde destacaban las funciones del pater familia, de la esposa, de los hijos, de los esclavos y hasta de los clientes. En los tiempos de la Rep\u00fablica a\u00fan se manten\u00eda la estructura de familia patriarcal y el respeto a la religi\u00f3n.<\/p>\n<p>Con el surgimiento de la familia patriarcal se generan una serie de\u00a0<strong>dualidades en lo sexual<\/strong>:<\/p>\n<ul>\n<li>En el plano social, la esfera privada era restringida al \u00e1mbito a la mujer, quedando a su cargo la educaci\u00f3n de los hijos y, la esfera p\u00fablica, quedaba a cargo de los varones<\/li>\n<li>Doble est\u00e1ndar: permisividad sexual al var\u00f3n y represi\u00f3n a la mujer, a quien se le exige la virginidad y serle fiel al marido, sin importar su propio placer<\/li>\n<li>Doble imagen de la mujer: la \u00abbuena\u00bb es la madre dedicada a la casa o la virgen; la \u00abmala\u00bb es la mujer p\u00fablica dedicada al placer (inicios de la disociaci\u00f3n amor-sexo)<\/li>\n<li>Doble significado de la sexualidad: la reproductiva como la forma l\u00edcita y socialmente aceptada dentro el matrimonio; el placer como la forma v\u00e1lida para el hombre fuera del \u00e1mbito conyugal<\/li>\n<\/ul>\n<p>En el siglo V a. C., en Grecia, la construcci\u00f3n de las ciudades y el desarrollo de las actividades artesanales y comerciales condujo a que las personas comenzaran a perder el contacto con la naturaleza y se dedicara m\u00e1s al ocio y al arte. Al mismo tiempo, la sexualidad va perdiendo su sentido profundo y se empiezan a realizar\u00a0<strong>org\u00edas<\/strong>\u00a0que supon\u00edan, simplemente, una liberaci\u00f3n de \u00edndole personal. Se sustituy\u00f3 el culto de Afrodita por el de Dionisos o Baco, dios de la sexualidad y del vino; pero, al mismo tiempo, crearon al dios Apolo, que se caracterizaba por su sabidur\u00eda y por su tendencia a la moderaci\u00f3n de los instintos; con ello, se intentaba lograr un equilibrio entre ambos extremos. Dichas org\u00edas dedicadas a Baco fueron, en un inicio, verdaderos rituales del amor en que se rogaba por la fertilidad, de la mujer y de la tierra. No obstante, con el correr del tiempo esta creencia perdi\u00f3 su base religiosa y se fueron transformando en\u00a0<strong>excesos de \u00edndole hedonista.<\/strong><\/p>\n<p>Sin embargo, entre los m\u00faltiples aporte de la cultura grecolatina se incluye los primeros atisbos de\u00a0<strong>educaci\u00f3n sexual<\/strong>, formando a los ni\u00f1os en el conocimiento de las funciones sexuales. Reconoc\u00edan la importancia de desarrollar una sexualidad plena y procuraban exaltar el erotismo. Como parte de esta apertura general, los griegos eran permisivos ante ciertas\u00a0<strong>conductas homosexuales<\/strong>\u00a0masculinas entre adultos y adolescentes p\u00faberes, pero siempre dentro de un contexto educativo, en el cual el adulto ten\u00eda la funci\u00f3n de formar intelectual y \u00e9ticamente a sus pupilos (paidegogous). Por otra parte, se consideraba que la homosexualidad masculina representaba una forma de b\u00fasqueda de la belleza y del amor. No se consideraba que la homosexualidad menoscabase la virilidad, siempre y cuando no afectasen su desempe\u00f1o en las continuas guerras. A modo de ejemplo se pueden mencionar desde Zeus hasta Alejandro Magno. Los romanos adoptaron gozosamente esta pr\u00e1ctica para excitar sus rutinarios placeres. No obstante, se desaprobaba la homosexualidad y los contactos sexuales si \u00e9stos eran de car\u00e1cter exclusivo entre hombres adultos; as\u00ed como actos homosexuales con muchachos imp\u00faberes, situaci\u00f3n que era penada por la ley.<\/p>\n<p>En Roma, con la corrupci\u00f3n de la clase dirigente, el desgaste social y las guerras coloniales a las que deb\u00eda hacer frente el Imperio para mantener unidos a pueblos tan diversos, se va generando una ansiosa necesidad de disfrutar de variados placeres. Dicho hedonismo grecorromano ha sido asociado a la relativa aceptaci\u00f3n de la homosexualidad, la bisexualidad y el aborto. En este nuevo contexto socio-econ\u00f3mico,\u00a0<strong>la unidad familiar se rompe<\/strong>\u00a0y el panorama cambia por completo. La mujer se desentiende de los hijos, cuya educaci\u00f3n es confiada a una sirvienta o a un esclavo; se extiende el aborto como m\u00e9todo anticonceptivo y se recurre al sexo y a la lujuria para la realizaci\u00f3n personal, tanto masculina como femenina, pasando a ser la obtenci\u00f3n del placer el valor supremo al que se somet\u00eda todo lo dem\u00e1s. El adulterio (preconizado por Ovidio en \u00abEl arte de amar\u00bb) y el divorcio eran aceptados y practicados en numerosos casos.<\/p>\n<p>Aunque el imaginario de desenfreno y perversi\u00f3n sexual con que se identifica a griegos y romanos resultan exagerados, efectivamente hubo excesos y avidez sexual en la \u00faltima etapa del Imperio Romano, lo cual \u2013 a modo de contrapeso \u2013 llev\u00f3 al surgimiento, en plena \u00e9poca imperial, de una corriente contraria, encabezada por fil\u00f3sofos estoicos y neoplat\u00f3nicos. Con la cultura helen\u00edstica hab\u00edan arribado ideas orientales sobre el esp\u00edritu y la vida despu\u00e9s de la muerte, trayendo como consecuencia una ansiosa preocupaci\u00f3n por el comportamiento humano en la tierra, con lo cual el\u00a0<strong>ascetismo\u00a0<\/strong>cobr\u00f3 fuerza. En este sentido, la\u00a0<strong>cultura helen\u00edstica<\/strong>\u00a0representa una especie de transici\u00f3n entre el per\u00edodo objetivo griego y el medieval subjetivo. Plotino destaca como el convertidor del pensamiento hel\u00e9nico, influyendo en los Padres de la Iglesia y en los fundamentos de la doctrina agustiniana. En efecto, en Grecia, durante la Antig\u00fcedad Tard\u00eda, hab\u00edan florecido durante cortos per\u00edodos, un gran n\u00famero de escuelas filos\u00f3ficas. De las m\u00e1s interesantes, desde el punto de vista de la sexualidad, fueron<strong>las escuelas estoicas y las epic\u00fareas<\/strong>.<\/p>\n<p>Los fil\u00f3sofos postaristot\u00e9licos sosten\u00edan dos grandes posturas dicot\u00f3micas respecto a la forma de encontrar la felicidad. Los epic\u00fareos afirmaron que, como todos los conocimientos se originan en las sensaciones, la meta de la vida era gozar cuantos placeres fuesen posibles y, de manera consistente, preconizaban minimizar el dolor y el sufrimiento de los otros. Por su parte, los estoicos cre\u00edan que la finalidad de la vida era alcanzar la serenidad espiritual y que la felicidad se deb\u00eda encontrar dentro de uno mismo, una vez que se hubiesen dominado las pasiones, las que consideraban disposiciones del alma y no fuerzas extra\u00f1as. La virtud se lograba mediante la prudencia, la justicia, la templanza, el valor, la disciplina sobre uno mismo y el cumplimiento de los deberes.<\/p>\n<p>En la polarizaci\u00f3n producida entre hedonismo y ascetismo, el Cristianismo encontr\u00f3 una tierra f\u00e9rtil para desarrollarse. La introducci\u00f3n de la\u00a0<strong>moral estoica,<\/strong>\u00a0condujo a varios pensadores y gobernantes a condenar varias pr\u00e1cticas sexuales de la \u00e9poca. Tras las invasiones b\u00e1rbaras y el declive econ\u00f3mico y territorial sufrido por los romanos, triunfa definitivamente el Cristianismo, imponiendo una \u00e9tica sexual con ideas muy restrictivas en materia sexual, la cual tuvo significativos efectos y consecuencias sobre la sexualidad durante siglos.<\/p>\n<p>El\u00a0<strong>Cristianismo Primitivo<\/strong>, donde destaca el\u00a0<strong>trascendentalismo patr\u00edstico<\/strong>, consisti\u00f3 en la fusi\u00f3n del juda\u00edsmo con el estoicismo griego, la estructura imperial y la normatividad jur\u00eddica romanas. Los antiguos textos del siglo I en Nag Hammardi, Egipto, evidencian las diferencias en las creencias y pr\u00e1cticas de los primeros grupos cristianos. Estos fueron considerados her\u00e9ticos en el siglo III, por lo que fueron escondidos por los monjes benedictinos y finalmente quemados en el siglo V, con lo cual se pudo ensamblar el Antiguo y el Nuevo Testamento en la<strong>Biblia.<\/strong>\u00a0As\u00ed, se logr\u00f3 institucionalizar una sola verdad, una ortodoxia que uni\u00f3 a los Cristianos frente a las persecuciones, pero tambi\u00e9n aparece la intolerancia ante versiones discrepantes. Esta fue una \u00e9poca de creencias, de autoridad, de sumisi\u00f3n y de aceptaci\u00f3n, decisiva en la predominancia de una f\u00e9rrea y \u00fanica moral sexual.<\/p>\n<p>Cuando el Cristianismo pas\u00f3 a ser la religi\u00f3n oficial del Imperio Romano, se fue convirtiendo en una fuerza pol\u00edtica y represiva;\u00a0<strong>asumiendo la Iglesia la jurisdicci\u00f3n sobre el matrimonio<\/strong>, dejando \u00e9ste de ser un asunto civil; y, pasa a dictar normas para la conducta sexual, bas\u00e1ndose en la concepci\u00f3n del sexo como pecado. Se exalta la castidad como s\u00edmbolo de pureza y el acto sexual es considerado como algo pecaminoso, incluso dentro del matrimonio; se admite porque es imprescindible para la procreaci\u00f3n, considerada como un deber sagrado. Para conseguir que el placer fuese el m\u00ednimo y con el fin de evitar la visi\u00f3n del cuerpo desnudo, las mujeres deb\u00edan ponerse un camis\u00f3n que pose\u00eda a la altura de los genitales un orificio por el que el marido deb\u00eda introducir el pene. En la Biblia se exhortaba a crecer y multiplicarse, siendo el sexo reproductivo una obligaci\u00f3n y el sexo sin hijos, una ofensa o una maldici\u00f3n. Por otra parte, all\u00ed se condenaba la prostituci\u00f3n, la homosexualidad y la masturbaci\u00f3n.<\/p>\n<p>A diferencia del juda\u00edsmo, el cual no distingu\u00eda entre el amor f\u00edsico y el amor espiritual, la doctrina cristiana se encamin\u00f3 a continuar los pasos de las pautas griegas, planteando \u2013 por un lado &#8211; el\u00a0<em>eros<\/em>\u00a0o \u201camor carnal\u201d y &#8211; por otro lado \u2013 el\u00a0<em>\u00e1gape<\/em>\u00a0o \u201camor espiritual\u201d, no material. Se repudiaron los placeres mundanos y se foment\u00f3 el goce puramente espiritual.<\/p>\n<p><strong>San Pablo<\/strong>, de gran influencia entre los ap\u00f3stoles, ya hab\u00eda propuesto el celibato y la abstinencia como ideales; pero, como reconoc\u00eda que la mayor\u00eda no pod\u00eda lograrlos, propuso el matrimonio como forma de legitimar la pasi\u00f3n y la lujuria. El mito de Ad\u00e1n y Eva sit\u00faa a la mujer como foco de tentaci\u00f3n, hasta el punto que llega a afirmar en la Ep\u00edstola a los Corintios que \u00ab&#8230;bien le est\u00e1 al hombre el evitar el contacto con la mujer. Sin embargo, por evitar la fornicaci\u00f3n, que cada hombre tenga su mujer, y cada mujer su marido. (&#8230;) Si no pueden guardar continencia, que se casen. Es mejor casarse que consumirse\u00bb.\u00a0San Jer\u00f3nimo considera que cada contacto sexual aleja un poco m\u00e1s del Esp\u00edritu Santo y, por otro lado, el papa Gregorio el Grande en el siglo V indica que el pecado original es hereditario: \u00abEl apetito de nuestros padres por la carne es la causa de nuestra vida y por eso somos pecadores\u00bb.<\/p>\n<p>La r\u00edgida moral sexual se vio fuertemente influenciada por la\u00a0<strong>doctrina agustiniana<\/strong>\u00a0del siglo IV. San Agust\u00edn, el denominado padre de la Iglesia Cat\u00f3lica, fue quien transform\u00f3 a la psicolog\u00eda de ser el estudio de la conducta del individuo al estudio de las fuerzas o de los procesos intangibles de la conciencia. Libertino durante su juventud, posteriormente reneg\u00f3 de su pasado, lleg\u00f3 a considerar el sexo como algo deleznable, infernal, una podredumbre o pus. La renuncia al placer y el sacrificio deber\u00edan ser obligatorios. Afirmaba que, nada hac\u00eda descender tanto la mente viril, como las caricias de una mujer, evidenciando sus sentimientos de culpa debido a sus experiencias sexuales pasadas. Todo ello da lugar a que se extienda un sentimiento de culpabilidad y malestar entre los cristianos, obligados a avergonzarse de su cuerpo y a la represi\u00f3n de sus instintos naturales. Para \u00e9l, la sexualidad y la procreaci\u00f3n eran inseparables, sosteniendo que el deseo sexual era una tendencia animal que podr\u00eda ser justificada y orientada hacia el bien, siempre y cuando el acto sexual tuviera como finalidad la procreaci\u00f3n. Describ\u00eda al acto sexual \u201ccomo un fen\u00f3meno que se apodera completamente de uno, haci\u00e9ndole perder el control, provocando sacudidas violentas que no corresponden al control de la voluntad\u201d.<\/p>\n<p>En otras latitudes y en otras religiones, tal como en el Antiguo Oriente, el Islam y el hinduismo, la actitud y los criterios que reg\u00edan la sexualidad eran mucho m\u00e1s positivos que en Occidente. En<strong>Oriente<\/strong>, la sociedad buscaba el conocimiento y el desarrollo de las funciones sexuales. \u201c<em>En la sociedad hind\u00fa exist\u00eda un segmento que aprobaba casi todos los comportamientos de \u00edndole sexual. En China, el sexo no era un hecho que inspirase temor, ni se conceptuaba como pecaminoso; antes bien, se estimaba como un acto de culto y veneraci\u00f3n, e incluso como la senda que conduc\u00eda a la inmortalidad<\/em>\u201d (Bullough).<\/p>\n<p>En la antigua China y en el Jap\u00f3n ancestral, proliferaban unos manueales que cantaban el \u00e9xtasis del goce sexual y sus variedades. Los m\u00e1s conocidos se dieron a conocer en la India, tal como el libro sagrado del erotismo hind\u00fa, el famoso Kama Sutra, que ense\u00f1an las maneras de convertir el goce de la sexualidad en una experiencia casi m\u00edstica. Esta obra es considerada como el trabajo b\u00e1sico sobre el amor en la literatura s\u00e1nscrita. Cronol\u00f3gicamente se sit\u00faa en el per\u00edodo Gupta (entre el 240 y el 550\u00a0d.\u00a0C.) y se copil\u00f3 aproximadamente en que san Agust\u00edn escrib\u00eda sus\u00a0<em>Confesiones<\/em>. Esto no quiere decir que en estas culturas el desarrollo de la sexualidad triunfara. Las conveniencias pol\u00edticas y las concepciones machistas manten\u00edan gran n\u00famero de costumbres atroces y represivas contra las mujeres y las clases m\u00e1s humildes. Entre los peores aspectos de sus ideas sexuales, por ejemplo, se encuentra la costumbre del suti. Por ella, la viuda de un hombre debe incinerarse viva en la pira funeraria de su esposo. Esta pr\u00e1ctica, afortunadamente, fue virtualmente erradicada por los cambios sociales experimentados \u2013 reci\u00e9n &#8211; en el s. XX.\t\t<\/p>\n ","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En la Prehistoria, al instalarse el sedentarismo y la propiedad de la tierra, el matrimonio llega a ser una de las maneras m\u00e1s socorridas para aumentar el patrimonio. 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